Ríos de Hielo: Navegando entre Glaciares en el Lago Argentino
El tercer día de nuestro viaje en El Calafate nos llevó a una de las experiencias más impresionantes: la excursión Ríos de Hielo, una travesía por el majestuoso Lago Argentino para visitar algunos de los glaciares más icónicos del Parque Nacional Los Glaciares.
Entre ellos, el glaciar Upsala, con su imponente barrera de icebergs, y el glaciar Spegazzini, conocido por tener la pared de hielo más alta del parque.
Un Comienzo Prometedor: De El Calafate a Puerto Banderas
El día comenzó temprano, con la recogida a las 7:20 de la mañana. Esta vez, a diferencia de días anteriores, todo fue puntual.
Nos recibió un cielo despejado y un hermoso sol, aunque el incansable viento patagónico seguía haciendo de las suyas.
El trayecto desde El Calafate hasta Puerto Banderas —a unos 50 kilómetros— nos permitió disfrutar del paisaje patagónico, con las estepas doradas extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista.
Desde este puerto parten los catamaranes que navegan el lago, un gigantesco cuerpo de agua de más de 50 kilómetros de largo, el más grande de Argentina. Sus aguas provienen de los deshielos de varios glaciares, entre ellos el famoso Perito Moreno y los dos que visitaríamos en esta excursión.
El Parque Nacional Los Glaciares: Entrada a un Mundo de Hielo
Antes de abordar, pagamos la entrada al parque nacional, 30.000 pesos por persona, precio de 2024.
Al subir al catamarán, de inmediato se notaba la excelente organización y el ambiente de seguridad.
Partimos hacia las frías aguas del Lago Argentino, donde el viento se hacía aún más feroz.
Las olas agitaban el barco como si estuviéramos en mar abierto. ¡Era increible saber que nos encontrabamos en un lago!.
El Glaciar Upsala: Gigantes de Hielo y Témpanos Flotantes
La primera parada fue el Glaciar Upsala, uno de los más grandes de la región. Su nombre homenajea a la Universidad de Uppsala, en Suecia, que fue una de las primeras instituciones en estudiar los glaciares de la Patagonia.
Este glaciar cubre una superficie impresionante de 1.540 kilómetros cuadrados y ha retrocedido varios kilómetros en las últimas décadas debido al cambio climático.
A medida que nos acercábamos, los primeros témpanos de hielo comenzaban a flotar a nuestro alrededor.
El hielo, de un intenso color azul, parecía brillar bajo el sol, creando un espectáculo visual impresionante. Nuestro capitán, muy experimentado, fue guiando el catamarán con cuidado, explicándonos que las barreras de icebergs pueden cambiar cada día dependiendo del viento y las corrientes.
En esta ocasión, tuvimos suerte y logramos acercarnos bastante, admirando las paredes de hielo que alcanzaban entre 30 y 45 metros de altura.
Los bloques de hielo se desprenden debido a la profundidad del lago en ese punto (unos 700 metros), lo que hace que el glaciar flote en el agua.
Cuando el hielo se quiebra desde las profundidades, grandes masas se desprenden, creando estos témpanos colosales que, en muchos casos, pueden llegar a desplazarse hasta las cercanías de El Calafate.
Fotografiando Témpanos y Saboreando el Hielo del Glaciar
El capitán del catamarán hizo una parada especial alrededor de un imponente témpano de hielo, girando el barco varias veces para que todos pudiéramos capturar las mejores fotografías de este majestuoso fenómeno natural.
La belleza de los colores del hielo, con sus impresionantes tonalidades de azul, era simplemente alucinante.



En un toque especial, la tripulación decidió pescar un par de trozos de hielo de buen tamaño (alrededor de 30 kilos cada uno), subiéndolos a bordo.
Los viajeros más atrevidos podían tomarse una copa de whisky enfriada con hielo milenario del glaciar Upsala.
Además, fotografiarnos con este hielo glacial fue una experiencia única que quedará inmortalizada en nuestras cámaras.
El Impactante Espectáculo de un Témpano Girando
Mientras estábamos maravillados tomando fotos, ocurrió algo extraordinario: el témpano que estábamos admirando se partió y giró sobre sí mismo.
Ver este fenómeno es sumamente raro y peligroso, ya que la parte sumergida del témpano es tres veces más grande que la visible.
Presenciar cómo la naturaleza mostraba su poder fue una experiencia inesperada y emocionante, que pudimos captar al estar en la cubierta en ese momento.
Glaciar Spegazzini: El Gigante de Paredes Verticales
Nuestro siguiente destino fue el glaciar Spegazzini, conocido por tener las paredes de hielo más altas del parque, con unos 80 metros de altura, superando incluso las del famoso Perito Moreno.
Aunque el Spegazzini es más corto en comparación con el Upsala y no desprende bloques de hielo tan grandes, su verticalidad y el impresionante tono azul de su hielo lo convierten en un espectáculo igualmente fascinante.
Este color azul tan característico se debe a la compresión de la nieve, que al compactarse por la presión, atrapa burbujas de aire, generando ese tono vibrante.
Navegar a pocos metros de estas imponentes paredes de hielo nos permitió capturar imágenes inolvidables, en un entorno mucho más resguardado del viento, lo cual hizo de este un momento más tranquilo pero igualmente sobrecogedor.
Retorno a Puerto Banderas: Una Experiencia Inolvidable
Tras pasar un buen rato admirando el glaciar Spegazzini, emprendimos el regreso a Puerto Banderas, completando una navegación de aproximadamente cinco horas.
A pesar del frío y el viento, la excursión no se hizo pesada en absoluto, gracias a la comodidad del catamarán y a las constantes paradas para admirar los glaciares.
Las explicaciones de la tripulación, los espectaculares paisajes y el contacto con la naturaleza hicieron que este recorrido fuera uno de los puntos culminantes de nuestro viaje por la Patagonia.
Un Encuentro con la Agencia: Resolviendo Pendientes
Ya de vuelta en El Calafate, después de desembarcar sin novedades, teníamos pendientes con la agencia por el incidente del día anterior.
Tras hablar con los tres actores involucrados —la agencia local, el corresponsal de la ciudad y el mayorista con el que habíamos contratado el viaje—, nos sentimos aliviados.
Especialmente agradecidos con el mayorista Patagonia Escapes, quien, al enterarse de lo sucedido, se mostró muy preocupado y nos gestionó un cambio de excursión. Nos ofreció un viaje a la encantadora ciudad uruguaya de Colonia del Sacramento durante nuestros días libres en Buenos Aires, además de ponerse a nuestra disposición para cualquier inconveniente.
Próxima Parada: Bariloche
El siguiente día estaba destinado al traslado desde El Calafate a Bariloche, uno de los destinos más emblemáticos de la región andina de Argentina.
Conocida como el corazón del esquí y los deportes de invierno, Bariloche también es famosa por su paisaje de lagos y montañas, siendo uno de los lugares más bellos del país.
Siguiente Etapa

Bariloche Día 1 Conociendo la capital del Esqui
De El Calafate a Bariloche: El Corazón del Esquí y la Naturaleza Después de explorar las maravillas de El Calafate


















