Estatua de la Libertad, Vuelo en Helicóptero y Crucero Nocturno
Nuestro cuarto día en Nueva York comenzó temprano, listos para aprovechar una de las visitas más icónicas de la ciudad: la Estatua de la Libertad . Después de un rápido viaje en metro hasta Battery Park , nos dirigimos al muelle donde los ferris parten hacia la isla que alberga este símbolo de libertad.
Estatua de la Libertad: Un Símbolo Mundial
Una vez a bordo del ferri y con pocas personas alrededor, disfrutamos de una travesía tranquila hacia la Isla de la Libertad . El proceso de seguridad es similar al de un aeropuerto, y al llegar a la isla, reconocemos una audioguía incluida en el precio de la entrada.
Estatua de la Libertad: Símbolo de Libertad y Bienvenida
La Estatua de la Libertad es uno de los monumentos más icónicos de Nueva York y un símbolo mundial de libertad y democracia.
Fue un regalo de Francia a los Estados Unidos en 1886 para conmemorar el centenario de la independencia estadounidense.
Diseñada por el escultor francés Frédéric Auguste Bartholdi y con una estructura interna creada por el ingeniero Gustave Eiffel , la estatua se sitúa en Liberty Island , en la desembocadura del río Hudson, y ha dado la bienvenida a millones de inmigrantes que llegaban a Estados Unidos.
Subimos al pedestal de la estatua , un ascenso de 195 escalones que ofrece un balcón con vistas panorámicas de la isla y el horizonte de Manhattan.
Aunque la plataforma es pequeña, las vistas valen la pena, sobre todo las que muestran los rascacielos de Wall Street a lo lejos.
Lo más interesante fue la visita al Museo de la Estatua , que explica su historia, diseño y proceso de construcción. Las curiosidades sobre los diferentes diseños y medidas que se barajaron antes de la construcción final nos mantuvieron entretenidos mientras recorríamos sus salas.
Información clave sobre la Estatua:
- Altura total : 93 metros (incluido el pedestal).
- Material : cobre (originalmente era color cobre brillante, pero con el tiempo se ha oxidado a su famoso color verde).
- Diseño : la figura femenina representa a Libertas, la diosa romana de la libertad, y sostiene una antorcha en su mano derecha y una tabla con la fecha de la Declaración de Independencia (4 de julio de 1776) en su mano izquierda.
Cómo Visitar la Estatua de la Libertad
Para visitar la Estatua de la Libertad, deberás tomar un ferri desde Battery Park en Manhattan o desde Liberty State Park en Nueva Jersey. Las entradas pueden adquirirse online, y es recomendable comprarlas con antelación, ya que las visitas son muy demandadas.
Tipos de entradas:
- Acceso general : Incluye el transporte en ferri y la entrada a Liberty Island y Ellis Island, donde también puedes visitar el Museo de la Inmigración .
- Acceso al pedestal : Además del acceso general, permite subir al pedestal de la estatua, ofreciendo vistas panorámicas de la isla y el horizonte de Manhattan.
- Acceso a la corona : Limitado a unos pocos visitantes al día, permite subir hasta la corona de la estatua, con una vista privilegiada de los alrededores.
Consejos para la visita :
- Horarios : Los ferris comienzan a operar a las 9:00 am y el último suele salir alrededor de las 3:30 pm, dependiendo de la temporada.
- Controles de seguridad : Se realizan controles de seguridad tipo aeropuerto antes de embarcar y antes de acceder al pedestal o la corona.
- Audioguía : Está incluida en el precio de la entrada y es muy recomendable para conocer la historia del monumento.
- Evitar colas : Es preferible visitar temprano por la mañana para evitar las multitudes, sobre todo en temporada alta.
- Ropa cómoda : Si planeas subir al pedestal o la corona, lleva ropa y calzado cómodo, ya que hay que subir muchos escalones (195 al pedestal y 354 a la corona).
Después de disfrutar de un paseo tranquilo por los jardines, con muy poca gente alrededor, tomamos algunas fotos más cercanas de la estatua y embarcamos hacia nuestra siguiente parada: Ellis Island .
Isla Ellis: La Puerta de la Inmigración
Ellis Island fue el lugar por donde pasaron millones de inmigrantes entre 1892 y 1954, quienes llegaron a los Estados Unidos en busca de una vida mejor.
Hoy, sus instalaciones son un museo dedicado a la inmigración, una visita conmovedora y llena de historia.
Terminada nuestra visita a Ellis Island, regresamos a Battery Park , y desde allí caminamos hasta el helipuerto para cumplir otro de nuestros sueños: volar en helicóptero sobre Manhattan .
Vuelo en Helicóptero: Manhattan Desde el Cielo
Después de una espera corta, abordamos el helicóptero y despegamos para disfrutar de un vuelo de 20 minutos alrededor de la Isla de la Libertad y sobrevolando el río Hudson hasta Central Park .
Las vistas aéreas de los rascacielos de Manhattan, con el sol reflejándose en ellos, son simplemente espectaculares. Ver el icónico horizonte de Nueva York desde el aire es una experiencia única e inolvidable que definitivamente vale la pena.




Zona Cero: Memorial del 11 de Septiembre
Tras aterrizar, nos dirigimos a pie hacia la Zona Cero , donde antiguamente se encontraban las Torres Gemelas.
De camino, nos topamos con el famoso Toro de Wall Street , donde no puede faltar la foto tradicional y, por supuesto, pedir el deseo de prosperidad financiera.
Hoy, este lugar está marcado por un memorial en homenaje a las víctimas del 11 de septiembre, con dos enormes piscinas que ocupan los antiguos cimientos de las torres.
Alrededor de las piscinas, los nombres de las víctimas están grabados en paneles de metal, creando un ambiente solemne y respetuoso.
Crucero Nocturno por el Hudson
Para finalizar el día, nos dirigimos a los muelles de la 42 para tomar un crucero por el río Hudson .
Este recorrido nos llevó desde Manhattan hasta Long Island , pasando por la Estatua de la Libertad, Wall Street y bajo los puentes de Brooklyn y Manhattan.
Tuvimos la suerte de disfrutar del atardecer mientras los rascacielos brillaban con los últimos rayos de sol, una imagen difícil de olvidar.





El regreso ya fue con la noche encima, lo que nos permitió admirar el famoso horizonte de Manhattan completamente iluminado, una vista mágica que cierra de manera espectacular un día lleno de experiencias inolvidables.




Un toque final en Times Square
Después de desembarcar, cruzamos la 42 para sumergirnos una vez más en el bullicio y las luces de Times Square .
Este día terminó con la vuelta al hotel, agotados pero satisfechos después de haber disfrutado de algunos de los momentos más memorables de nuestra visita a Nueva York.
Siguiente Etapa

Nueva York Día 5
Explorando el Bajo Manhattan y Cruzando Puentes Icónicos El quinto día de nuestro viaje a Nueva York fue más relajado,











