Dentro de nuestro viaje a Egipto, y en nuestra estancia en El Cairo, decidimos salirnos de las visitas guiadas en grandes grupos que ofrecen las agencias, y buscamos un guía privado para el resto de las visitas en El Cairo.
Así que contratamos los servicios e un guía particular del que obtuvimos referencias a través del foro de losviajeros.com.
Conociendo otra cara de El Cairo
Contactamos con él guía a través de whassapp, y cerramos las visitas, a nuestra elección con sus consejos.
Incluía el traslado en coche y el guía desde primera hora de la mañana hasta las 17, 00 horas mas o menos, con un coste de 50 €, aparte el precio de las entradas y la comida.
Os dejamos un enlace a la pagina de losviajeros.com, donde salen varios guías en El Cairo, ya que con la pandemia muchos ya no están activos y habrá otros nuevos.
Dentro de las visitas que nos aconsejó Mohamed que así se llama el guía, se encontraba las de la Iglesia de la Roca, un conjunto de iglesias en la parte este de El Cairo.
Estas iglesias pertenecen a los cristianos Coptos de Egipto, que representa el 14 por ciento de la población.
Mohamed nos advirtió que para llegar a ellas había que pasar por una zona conocida como la ciudad de la basura, que no había ningún problema, que no era un sitio peligroso, pero que no resultaba agradable.
Lo cierto es que nos impacto bastante el paseo y la posterior visita, por lo que con las explicaciones de Mohamed y la información que hemos recopilado en Internet os vamos a contar la historia, mas o menos real de la Ciudad de la Basura y la Iglesia de la Roca.
Los Zabbaleen o Recolectores de Basura
Durante los siglos de dominio islámico que condujeron al período moderno, los egipcios que no se convirtieron al Islam tuvieron que pagar por el privilegio de permanecer cristianos coptos.
Hasta el año 1855 no se levantó este impuesto especial gezyah, y con la carga constante de impuestos, muchos coptos se habían vuelto muy pobres.
Como resultado, algunos se convirtieron en zeballeen, recolectores de basura, habitantes de barrios marginales que recogían la basura de las diversas zonas que llegaron a comprender El Cairo.
Recolectaban los desechos domésticos y vendían lo que podían para ser utilizados como combustible para calentar baños públicos o para cocinar. Al final, se convirtieron en intermediarios que vendían estos productos reciclados.
Manshiyat Nasir
Hay siete distritos zeballeen alrededor del Gran Cairo.
El más grande de ellos es Manshiyat Nasir, que fue creado en 1969 cuando el gobernador de El Cairo hizo que miles de recolectores de basura se trasladaran al este de la ciudad a las laderas más bajas de la montaña Mukattam.
Estos coptos de bajos ingresos habían sido trasladados al menos una vez antes, pero en Manshiyat Nasir (Nuevo suburbio de Nasir) no había edificios ni servicios.
Tuvieron que ponerse a trabajar de inmediato para traer la basura, por lo que construyeron chozas de hojalata con corrales de cerdos unidos a ellos. Unos 7.000 recolectores de basura se levantaban al amanecer cada mañana en Manshiyat Nasir.
Van a bloques de pisos, hoteles y otras partes de El Cairo y recogen más de 2.000 toneladas de basura. Se llevaban esto a casa, vaciando sus carritos en el patio trasero o frente a sus chozas.
Las mujeres y las niñas mayores clasificaban la basura en desechos orgánicos e inorgánicos, y las sobras comestibles iban a sus cerdos y ganado.
Luego clasifican los materiales de desecho, como vidrio, papel, plástico, estaño, trapos y huesos en grandes paquetes que luego venden a los intermediarios, que vienen con sus vehículos a recogerlos.
A su vez, los intermediarios los venden a las fábricas para su reciclaje.
Las condiciones de vida eran deplorables, y se producían incendios como resultado de la combustión espontánea de los materiales que reaccionaban junto a los deshechos restantes.
Manshiyat Nasir, Destrucción y Reconstrucción
El incendio más grave en Mansheyat Nasir ocurrió en 1976 y arrasó todo el distrito.
Sin embargo, la destrucción total que causó allanó el camino para un proceso de transformación. Los residentes gradualmente comenzaron a usar piedra para la construcción, en lugar de la chatarra de metal.
También surgió una oficina para el cambio ambiental, que trabajó con consultores de ingeniería para planificar y nombrar las calles del distrito.
Iglesias de la Roca
Al mismo tiempo que los residentes estaban reconstruyendo sus hogares, era el momento de construir una iglesia permanente en esta zona residencial debajo de la montaña.
Se comenzó a trabajar en una iglesia hecha de hojalata, con un techo hecho de cañas, la asistencia en el primer día, el 13 de abril. 1974, fue de nueve personas.
Aunque este no fue un comienzo alentador, el trabajo de sus sarcedotes consiguió que después de cinco meses, el lugar ya no podía contener a todos los que venían.
Cuando la iglesia se hizo demasiado pequeña, se vieron obligados a ampliar el lugar se reemplazaron las chapas por ladrillos y hormigón.
Así comenzó el edificio hasta que se convirtió en el que vemos ahora cubriendo un área de aproximadamente 1000 metros cuadrados.
En 1986, un trabajador que estaba levantando una roca la dejó caer y se estrelló hasta el nivel inferior. Cuando el polvo se despejó, pudieron ver que el impacto había abierto una cavidad subterránea.
Encontraron bajo sus pies «una cueva de gran belleza con pilares de roca natural». Para su sorpresa, la forma natural de la cueva encajaba perfectamente con el contorno de una iglesia copta tradicional. La cueva fue reabierta en 1991 como iglesia.
Una mañana encontraron todas las paredes de la cueva ennegrecidas por un incendio, Egipto todavía restringe la construcciones de iglesias, y es muy difícil obtener permiso para construir una nueva.
Una delegación vino a averiguar si los coptos estaban construyendo una iglesia en tierras del gobierno pero el estado ennegrecido del interior persuadió a la delegación de que la iglesia no era nueva.
Una característica típica de los antiguos edificios coptos es un techo ennegrecido y paredes oscurecidas con el humo de las velas utilizadas por los fieles a lo largo de los siglos.
Nuevas Iglesias
Varias iglesias más se han construido en las cuevas que se encuentran en Mukattam, de las cuales la iglesia de San Simón el Curtidor es la más grande.
La oquedad natural ha sido ampliada para instalar bancos en forma de hemiciclo, frente al altar mayor con una capacidad de Hasta 20.000 personas que pueden acudir a la vez a los oficios religiosos.
En las paredes hay gigantescos relieves con imágenes de la Virgen, de ángeles y del santo Simón
La iglesia de la cueva de San Simón en es la iglesia más grande en el Medio Oriente.


