Día 6: Templos, Monos y Encantos Locales
Ruinas de Ayutthaya: Un Viaje al Pasado
Comenzamos el día explorando las majestuosas ruinas de Ayutthaya, la antigua capital del reino de Tailandia.
Este sitio histórico, que una vez fue el centro del poder tailandés, sufrió una devastadora invasión por parte de Birmania en el siglo XIV.
Aunque hoy solo quedan ruinas, se puede apreciar la grandeza que debió tener esta ciudad en su maximo apogeo.
Visitamos primero las ruinas de un templo majestuoso y una reproducción moderna del famoso Buda de Jade, similar al que habíamos visto en Bangkok.
Luego nos dirigimos a las ruinas del Palacio Real, que fue abandonado después de la invasión y nunca reconstruido. El río Chao Praya rodea la ciudad, fluyendo desde Ayutthaya hasta Bangkok, y crea un paisaje digno de postal.
Capturamos algunas fotos impresionantes sobre las ruinas del palacio, que sin duda hablan por sí solas.




Lopburi: La Ciudad de los Monos
Nuestra siguiente parada fue en la ciudad de Lopburi, famosa por su Templo de Prang Sam Yot y su inusual comunidad de monos que habitan las ruinas.
Antes de adentrarnos en el templo, compramos semillas de Flor de Loto y cacahuetes para alimentar a los simpáticos pero traviesos habitantes del lugar.
El templo, de estilo birmano, tiene unas torres que se asemejan a mazorcas de maíz, algo diferente a las típicas estupas tailandesas que terminan en punta.
Los monos campan a sus anchas por las ruinas, pero hay que tener cuidado: se suben a los turistas en busca de comida, y es fácil perder gafas, móviles o cualquier objeto que les llame la atención.
Nuestro guía, Chan, nos advirtió que los monos temen a los tirachinas y a los cocodrilos. Aunque, según él, llevar una camiseta con un cocodrilo (marca Lacoste) no cuenta.
Tomamos fotos divertidas con los monos, que rápidamente se subían a nuestros hombros, y nos ayudaron a repartir la comida sin que nos robaran todo de golpe. Fue una experiencia caótica pero inolvidable.
Camino a Sukhotai: Historia y Naturaleza
Tras la emocionante visita a Lopburi, continuamos nuestra ruta hacia Sukhotai, la primera capital del Reino de Tailandia, también destruida durante una invasión birmana.
Antes de llegar, hicimos una parada en un encantador restaurante junto a un lago, rodeado de un jardín lleno de hibiscos en flor y orquídeas.
El entorno era idílico: una mesa al borde del lago, con música tradicional tailandesa sonando desde altavoces ocultos entre las plantas, creando un ambiente mágico. Aprovechamos para sacar muchas fotos del lugar, que parecía salido de un cuento.




Después de un delicioso almuerzo típico tailandés, seguimos nuestro camino. Durante el trayecto, hicimos un par de paradas en los omnipresentes Seven Eleven, perfectos para recargar energías.
Allí descubrimos una de las mejores bebidas locales: un refresco de café que puedes personalizar con diferentes tipos de leche o cacao, servido en grandes vasos por tan solo 14-18 Bahts (menos de 50 céntimos de euro). ¡Una ganga!
Llegada a Sukhotai: Encanto Tradicional y Relajación
Finalmente, llegamos a nuestro hotel en Sukhotai, una joya arquitectónica de estilo tradicional tailandés.
Las habitaciones eran pequeñas cabañas de madera, con una espectacular cama tamaño XXL al más puro estilo tailandés.
El suelo crujía bajo los pies, lo que nos hizo recordar el consejo de Chan: caminar como gatos para no despertar a los vecinos.
Tras una merecida ducha, bajamos a cenar en el restaurante del hotel, donde nos deleitaron con un espectáculo de baile tradicional tailandés.
Aunque los movimientos parecen simples, nos impresionó la precisión y gracia de los bailarines.
La velada la cerramos con un curioso Gin Tonic tailandés: mucha tónica, poca ginebra y menos hielo, servido en un vaso pequeño, pero con mucha simpatía.
Conclusión del Día
El día fue una mezcla perfecta de historia, naturaleza y cultura local. Desde las majestuosas ruinas de Ayutthaya hasta los traviesos monos de Lopburi, sin olvidar la tranquilidad del lago y el encanto del hotel en Sukhotai, nos llevamos una experiencia rica y variada.
Ahora, toca descansar para seguir descubriendo los secretos de Tailandia en los próximos días.
Siguiente Etapa

Circuito Tailandia De Sukhotai a Chiang Rai
Día 7: Ofrendas, Ruinas y Sabores Exóticos Ofrenda a los Monjes: Una Tradición Espiritual Nuestro día comenzó muy temprano, a












